La piedra de toque

Afrontar el tema de la integración sociolaboral de un paralítico cerebral supone el riesgo de caer en ese vicio, tan frecuente en la literatura juvenil de problemática social, que consiste en la elaboración de un discurso dirigido, programado y estéticamente vacío, en busca de un efectismo rápido y seguro en el receptor.

Montserrat del Amo desecha ese discurso y apuesta por la verdadera creación literaria, el auténtico arte de la sugerencia que involucre al lector en una aventura de descubrimiento, deducción y reflexión personal. Para lograrlo, asume el reto de construir una estructura argumental compleja y original (con una larga historia central que confluye en la breve historia secundaria en que se inserta) y de utilizar ciertas técnicas narrativas insólitas en la novela juvenil, en especial la del monólogo interior, que reproduce el pensamiento de los personajes y permite el cambio de enfoque en el acercamiento a los hechos narrados.

Una vez montada esa estructura y ensayadas esas técnicas, la autora no renuncia a su peculiar manera de modelar unos personajes cercanos, tiernos y cotidianos, que son aquí los que precisamente nos enseñan que, entre los polos opuestos del rechazo insensible de la sociedad y la superprotección sensiblera de la familia, la clave de la ayuda al discapacitado consiste en la aceptación natural y la confianza en los buenos profesionales.