¡Bienvenidos!



Bienvenidos todos a un blog que pretende mantener el vínculo, no pocas veces roto, entre la literatura infantil y la educación literaria del niño. En cierto lugar de la blogosfera a donde voy con frecuencia, quedó dicho que yo era más amante de la pluma entintada que de la cibernética. Pero allí mismo prometí aplicarme a la tarea de construir un espacio propio. Poco es, por el momento, lo que puedo ofrecer a los que tácita o explícitamente me pedían esta presencia virtual, valga la… ¿incongruencia? No, no parece tal, dados los tiempos que corren (más bien, que se apresuran), donde a lo largo del día miramos más pantallas que rostros. Practiquemos, por tanto, la reciprocidad y entreguemos ahora nuestra voz a los “sin rostro” que nos han brindado la suya: es el poder inmenso e imperecedero de la palabra el que verdaderamente traspasa todas las pantallas.