La caricia de la mariposa

Frente a propuestas mucho más descarnadas (y no pretendo hacer un chiste con el adjetivo) de abordar el tema de la muerte en el álbum ilustrado (pienso, claro, en El pato y la muerte de Wolf Erlbruch, que a mí me resulta extremadamente tétrico), Christian Voltz opta aquí por la visión amable, entrañable, simpática y hasta humorística, construyendo en La caresse du papillon una historia que respira vida (y no es paradoja) por todos los poros de la tierra.

En realidad, estoy pensando ahora que la comparación no es válida. En el álbum de Erlbruch, la muerte es el tema y es el personaje. En el de Voltz, la muerte no es el tema, la muerte ya sucedió, es el antecedente de la historia. De lo que nos habla, de lo que les habla a los niños, es de la presencia en espíritu de los ausentes queridos: una presencia viva, cercana, colaboradora (o divertidamente restrictiva: nada de vino mientras se trabaja) y siempre suave, como caricia de mariposa, sólo perceptible a los seres sensibles.

Y toda esta carnalidad, esta calidez, la consigue el creador francés con su técnica habitual, que en principio podría parecer fría. Se trata de fotografiar unas composiciones realizadas por medio de alambres y trozos de madera carcomida para delinear los cuerpos; de ojales y arandelas (qué mejor) para los ojos; de utensilios metálicos oxidados transfigurados en otra cosa (un tenedor para rastrillo, un candado para regadera…); y de trocitos de tela para los detalles más sutiles: el vino (que yo, si fuera el nieto, devolvería al pobre abuelo) y las alas de la mariposa, personaje mágico de ultratumba que actúa como nexo entre el mundo de los vivos y el de los que no quieren vivir por siempre bajo tierra, con los gusanos y las lombrices, con el miedo que dan esos bichos…

Anuncios

4 comentarios en “La caricia de la mariposa

  1. Enrique, es un placer que te hayas decidido a verter tus ideas y opiniones (muy cualificadas) en este blog. Felicidades. Porfa, pon en el margen de la derecha un “gadget” de “seguidores” que así facilitas que otros lectores como yo te sigan.
    Gracias por tu libro. Estoy en plena relectura!. Necesito tus datos completos para enviarte una cosita (dirección postal, telf., e-mail), pero esto me lo envias a mi correo: bibliodolores@gmail.com. Te eché de menos en las Jornadas de PIJ, que lo sepas. Las próximas, “Dios mediante y si no lo impide la autoridad” que es el Ministerio de Cultura, mecenas de este evento, espero que puedas asistir. Seran dentro de dos años. Ya te aviso.

    Por cierto, coincido totalmente con tus comentarios de este post.

    Besadetes
    Sàlvia

    • Sàlvia: veo que la llave que te di para entrar te sirvió. Pero claro, tienes razón: es mejor dejar la puerta abierta de par en par, para que entre libre el aire fresco de vuestros comentarios. Así que extenderé mi gadgetobrazo y crearé el gadget que me recomiendas. Sólo me queda decirte que me hace muy feliz verte por aquí y que reservaré (con dos años de antelación si hace falta) los días para las próximas jornadas. Salud, besos y buenos alimentos poéticos.

  2. Un placer seguir en contacto contigo, Enrique. Me encanta que suene el nombre de Darabuc, de quien supe que existía cuando ganamos el “Luna de aire”. Luego, ya leí algo de él y un placer absoluto. A ver si nos ponemos en contacto. De Sálvia me habló, si no me falla la memoria, Rosa Serdio, ¿puede ser? Tengo ganas de conocerla.
    Para los tres, una pequeña recreación de un poema, un divertimento:

    Muy negros sus ojos.
    Muy rojo el vestido.
    Sus negras palabras
    se las llevó el río.

    Se las llevó el río,
    las posó en el mar.
    Y allí, cuatro versos
    tocaron un vals.

    Bailaron las letras
    y calló la tarde.
    En el horizonte
    las nubes se abren.

    Muy negros sus ojos.
    Muy rojo el vestido.
    Versos infantiles.
    Sueños repartidos.

    Bicos a todos dende unha xélida Galicia.

    • El verdadero placer es el de recibir aquí (y también en la puerta de casa, esta mañana) el pan nuestro de la poesía. Gracias por empeñarte en repartirlo y por obligarnos a compartirlo. Y un abrazo cálido en esta tarde de nieve.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s