El herbario de las hadas
26 ene 2012 Dejar un comentario
in Album ilustrado, Benjamin Lacombe, Narrativa infantil en francés, Sébastien Perez Etiquetas: Aleksandr Bogdanovitch, Bosque de Broceliande, Ciencias ocultas, Elixir de la inmortalidad, Hadas, Rasputín, Seres fantásticos

Cae en mis manos este álbum ilustrado de Edelvives en gran formato y lo primero que me cuestiono es si es un libro para niños, o dicho de mejor manera, para todo tipo de niños. Escrito por Benjamin Lacombe y Sébastien Perez, e ilustrado también (y tan bien) por el primero, asistimos a la supuesta reproducción del supuesto diario de campo de los supuestos descubrimientos antropozoobotánicos del legendario Aleksandr Bogdanovitch, junto con las cartas (estas sí parecen asombrosamente fidedignas) que envió y recibió durante su misión inacabada en el bosque de Broceliande, en la Bretaña francesa. Toda esta historia, hecha de la materia de la que están hechos los sueños, es para restregarse los ojos al acabar de conocerla y admitir el gusto de los grandes imperios por intentar vestirse siempre, después de la dominación sangrienta en el terreno, con unas alas mágicas para la elevación ultraterrena. El imperio en cuestión, que suelta ya sus últimos coletazos, es la Rusia del zar Nicolás II; y el vuelo hacia la eternidad es empresa, como no podía ser de otro modo, del mítico Rasputín.
Rasputín, quien probablemente tenía menos de loco que de perverso embaucador, al frente del Gabinete de Ciencias Ocultas, quiere para mayor gloria imperial un elixir de la inmortalidad, y en él viene trabajando nuestro amigo Bogdanovitch. De la Selva Negra nada obtiene Aleksandr, por lo que acude al bosque de Broceliande, famoso por su riqueza botánica y sus leyendas igualmente jugosas. Y allí, a solas con las ánimas del bosque, comprenderá en sus sueños de vigilia “muchas cosas que escapan a los que sueñan de noche”, según la cita de Poe que inicia este hermoso y desasosegante libro. Poco a poco, el lector acompaña al botánico ruso en su proceso de simbiosis con esa naturaleza mágica que pretende clasificar, hasta hallar la felicidad en lo que quienes esperan su regreso tan solo ven infierno y locura.
Pero habrá que hablar más del libro. La cubierta amplía en primer plano el detalle de una carita muy dulce, de rasgos sospechosamente eslavos (“el clavel-reina me recordaba a mi hija”, dice en un momento el trasunto de Bogdanovitch), que no anuncia por ninguna parte el delirio bello y terrorífico que esconden las páginas interiores. Tras las dos primeras especies, puramente botánicas, se pasará pronto a un espécimen que ya es mímesis zoológica (aunque más bien antropomórfica) de la planta en la que habita. Y a partir de ahí, el catálogo es tan fascinante como inquietante, con engendros de muy diversa y entretenida factura: unos más asustadizos, otros más cordiales
y alguno que otro directamente agresivo. Como las personas, poco más o menos.
El final de la historia, donde intervendrán también la esposa y la hija de Bogdanovitch, junto con el testimonio de la vieja herborista del lugar, Léopoldine Nerguelec, nos lo cuentan los autores con un collage de recortes de periódicos. Pero yo no diré nada, para que a quien no se haya acercado a la obra le entren ganas de penetrar hoy, bien despierto, en este antiguo e inconcluso sueño.
Versión coral de la Nana para dormir a un ogro glotón
04 dic 2011 2 comentarios
in Coplas del dragón desdentado, Enrique Cordero Seva, Josep Lluís Valldecabres, Poemas infantiles musicados, Poesía infantil en castellano Etiquetas: Canciones de cuna, Corales infantiles, Coros infantiles, Música y poesía, Nanas
Lo traigo aquí porque la nana me suena a algo… ¡Ya sé!: me suena a Navidad.
Nicanor Parra, Premio Cervantes de Literatura
02 dic 2011 Dejar un comentario
in Chancho en Piedra, Nicanor Parra Etiquetas: Anti-poemas, Anti-poesía, Premio Cervantes de Literatura 2011
Hace tiempo nos subimos a su montaña rusa en el país de Darabuc, y ahora, casi centenario, lo suben a él a la cumbre de las Letras Hispanas. ¿Hará un anti-discurso en el Paraninfo? Seguro que ya se está partiendo de risa. ¿Es un poeta para niños? Por su provocación lúdica, nos parece que, en parte, sí:
Una vez andando
por un parque inglés
con un angelórum
sin querer me hallé.
Buenos días, dijo,
yo le contesté,
él en castellano,
pero yo en francés.
Dites moi, don angel.
Comment va monsieur.
Él me dio la mano,
yo le tomé el pie.
¡Hay que ver, señores,
cómo un ángel es!
Fatuo como el cisne,
frío como un riel,
gordo como un pavo,
feo como usted.
Susto me dio un poco
pero no arranqué.
Le busqué las plumas,
plumas encontré,
duras como el duro
cascarón de un pez.
¡Buenas con que hubiera
sido Lucifer!
Se enojó conmigo,
me tiró un revés
con su espada de oro,
yo me le agaché.
Ángel más absurdo
non volveré a ver.
Muerto de la risa
dije good bye sir,
siga su camino,
que le vaya bien,
que la pise el auto,
que la mate el tren.
Ya se acabó el cuento,
uno, dos y tres.
De Poemas y antipoemas (Santiago de Chile: Nascimento, 1954; Madrid: Cátedra, 1988)
Prueba de la influencia popular del autor en su país es este tema de los picantes Chancho en Piedra (al parecer, algo así como los Red Hot Chili Peppers chilenos):
Desde el corazón de la manzana
05 jul 2011 Dejar un comentario
in Juan Farias, Manuel Uhía, Narrativa infantil en castellano Etiquetas: Amor infantil, Creación literaria, Invitación a la escritura, Vida cotidiana, Vida rural

Se dijo de él que, en el panorama de la literatura infantil y juvenil, era el gran cantor de la vida rural y real, pero tal vez sobraran los adjetivos: era la vida sin más, tan compleja como simple, tan sólidamente auténtica como inquietantemente zarandeada por vientos raros y fabulosos.
Así se lo hace ver un maestro, acabado el curso, al protagonista de esta novelita infantil y a sus compañeros de clase:
-Ahora, y hasta que medie septiembre, escribid un libro.
-¿De qué clase? -pregunté.
Sonrió.
-De piratas malayos o de enanos gigantescos. Y mirando a Petunia (hoy a punto de ser abuela) dijo:
-De cómo serán los cinco hijos que quieres tener y de qué coliflor saldrá el mozo que ha de enamorarte.
Se volvió a Carlos (hoy ya descansa en paz) y sugirió:
-La historia de un hombre que inventa cualquier chirimbolo, algo que aún no hay, pero de lo que luego nadie podrá prescindir.
Se puso el sombrero, cogió el bastón, le dio una estocada al aire y dijo:
-También podría ser sobre lo que se mueve a vuestro alrededor, las personas, los duendes, el viento, etc., etc., etc.
Saludó y se fue de vacaciones.
Tras esta invitación tan seria al libre albedrío creativo, vendrá el cuerpo principal del relato, que hemos de tomar como la materia prima del propio ejercicio literario del rapaz protagonista.
En Desde el corazón de la manzana van a deambular, por descontado, esas gentes de pueblo y ese mundo cotidiano reconocibles en toda la obra de Juan Farias, pero también acaecerán ciertos sucesos extraordinarios, entre los que ha de tener cabida, como no podía ser de otro modo, el amor.
Tómese si se quiere esta entrada también como una invitación a la escritura. No es mala idea para el verano… Pero yo ya hice los deberes, así que me calo la gorra, digo adiós y me voy de vacaciones.
Tres poemas inéditos
24 mar 2011 7 comentarios
in Dolores Insa Ribelles, Enrique Cordero Seva, Poesía infantil en castellano, Poesía juvenil en castellano Etiquetas: Poesía infantil en internet, Poesía juvenil en internet
Ahora a Sàlvia-Mª Dolors le han encargado un artículo sobre la presencia de la poesía infantil y juvenil en Internet, que pueden leer aquí, donde se queja, no sin fundamento, de que algunos poetas infantiles guardamos celosamente nuestros versos para los editores de papel (quienes, por otro lado, raras veces se interesan por la poesía infantil) y no aprovechamos las indiscutibles ventajas de la publicación virtual, que es siempre (o de momento) gratuita, directa y de alcance universal.
Amiga y colega: recojo tu queja. Allá van tres poemas de un poemario inédito que titulé Balada del niño herido:
PURA DIABLURA
Un ángel bajó del cielo
cuando la tropa dormía:
«Despierta, niño de espuma,
y coge la mano mía,
que quiero enseñarte un juego
antes de que llegue el día.»
Un batallón de luceros
ilumina la partida,
y la luna capitana
guiña un ojo, divertida.
Treparon a los balcones,
rastrearon las celosías,
usurparon los jardines,
trajeron la flor herida.
Pura diablura en la noche,
tierno clavel aún con vida,
que en el fusil del soldado
estalla en roja alegría.
—————————————
CABELLO DE ÁNGEL
Gemía el niño
de madrugada
—los ojos dulces,
la boca amarga,
vacío el vientre,
repleta el alma—
y vio que el ángel
de piel de nata
con voz de brisa
le preguntaba:
«¿Quieres probar,
niño, mi blanca
melena suave
y entrelazada
hecha de azúcar
y calabaza?»
—————————————
NANA DE LA NADA
Ea, ea, mi niño,
gusanito de seda,
en tu cuna de nada
descansa y sueña.
Con retales de sombra
y remiendos de ausencia
va tejiendo el soldado
su doliente bandera.
Ea, ea, mi niño,
pajarillo de niebla,
en tu nido de nada
descansa y sueña.
Con la herrumbre del odio
y oxidadas miserias
han forjado los hombres
una gruesa cadena.
Ea, ea, mi niño,
sol de la nueva era,
en tu nube de nada
—gélida almohada—
descansa y sueña.
Discurso del oso
21 mar 2011 Dejar un comentario
in Album ilustrado, Emilio Urberuaga, Julio Cortázar, Narrativa infantil en castellano Etiquetas: Fraternidad, Incomunicación, Presencias misteriosas, Soledad, Vida urbana
Veníamos hablando de osos…El Discurso del oso, de Julio Cortázar, ambientado a todo color y a toda página por uno de mis ilustradores infantiles favoritos, Emilio Urberuaga, juega, desde mi recreación lectora, con la polisemia de la palabra discurso. Por un lado, la acepción que a todos se nos viene a la cabeza: discurso como ‘plática dirigida a la audiencia’. Por otro, el sentido general, del que la acepción anterior parte para desarrollar un sentido figurado: ‘acción y efecto de discurrir, de pasar algo por algún sitio’ (y cabe aquí también un nuevo sentido figurado: el paso de la palabra por la mente, discurrir en el sentido de ‘pensar’).
Un oso extravagantemente rojo y divertidamente amorfo, con la discreta compañía de un gato y un ratón (que no juegan al gato y al ratón), habla, pasa y piensa por las tuberías de una ciudad de gentes solas que bien podría ser cualquiera, pero que Emilio ha querido que sea el París más bonaerense y más cortazariano. A este respecto, léase la reseña de este mismo libro por Mónika Klibanski y su explicación, en nota al pie, del guiño en la primera doble página a la tanguería El Trottoirs.

El oso de Cortázar-Urberuaga (maravilla es el arte, que reúne lo irreal con lo real, la muerte con la vida) no es aquí el personaje fantasmal que viene a derribar los cimientos de la anodina y aparentemente segura cotidianidad con su inquietante presencia ausente. El oso de Cortázar-Urberuaga, en su discurrir, en su discurso, solo quiere llevarnos a su terreno y que miremos con sus ojos, que tomemos su perspectiva, que trepemos con él a los tejados y recorramos con él las tuberías que conducen al desamparo humano y urbanita. El oso de Cortázar-Urberuaga no es más que un ser alegre, ágil y pequeño que espía el mundo de los seres tristes, torpes y grandes. Para tenerles lástima, sí, pero también para dejarles cada mañana un tímido regalo fraterno, “vagamente seguro de haber hecho bien”.
El secreto del oso hormiguero
16 feb 2011 8 comentarios
in Beatriz Osés, Miguel Ángel Díez, Poesía infantil en castellano Etiquetas: Canciones de cuna, Nanas, Poesía lírica, Secretos, Sueños

Libro secreto, libro en voz baja,
libro nocturno: libro-cama.
Libro de luna, libro de lana,
libro caricia: libro-almohada.
Libro que cura, libro que abraza,
libro que abriga: libro-manta.
Libro de lumbre, libro de llama,
libro de insomnes: libro-lámpara.
Libro con vida, libro con alma,
libro de ensueños: libro-larva.
Libro que cuenta, libro que canta,
libro que acuna: libro-nana.
El oso que no lo era
24 ene 2011 Dejar un comentario
in Frank Tashlin, Narrativa infantil en inglés Etiquetas: Alienación, Capitalismo, Destrucción del medio ambiente, Especulación en suelo rústico, Industrialización
Los empleados y directivos de una recién estrenada fábrica (por cierto, ¿qué es lo que fabrican? Nada, sólo humo: ésa es la respuesta) le quieren crear entre todos una crisis de identidad al pobre oso bonachón, que no tonto, de esta historia. Tontos serán más bien los que piensan que alguien puede ir a trabajar a una fábrica con un abrigo de pieles sin quitárselo en todo el día…Aconsejo, más que leer, releer de vez en cuando este cuentecillo gracioso sobre temas serios (la alienación, la especulación, la usurpación mercantilista de los espacios naturales, el capitalismo despiadado, las atroces jerarquías y otros igual de vergonzosamente humanos), para ir descubriendo en cada relectura nuevos elementos para sonreír y reflexionar a partes iguales. Y atención a la lectura de imágenes, que me parecen incluso superiores al texto: éste recurre a las constantes clásicas de repetición y acumulación (“Tú no eres un oso. Tú eres un hombre tonto, sin afeitar y con un abrigo de pieles…”), pero aquéllas están salpicadas de detalles para disfrutar con calma, imperceptibles si se hace un primer visionado rápido, que es lo que los adultos (no así, en general, los niños) solemos hacer con los relatos infantiles ilustrados.
En ese primer acercamiento no es difícil atrapar, por ejemplo, el guiño clarísimo a Chaplin y sus Tiempos modernos en la ilustración de la página 49 (en la edición que manejo: Alfaguara Infantil, 2008, 22ª ed.), como tampoco se nos escapará el aire hollywoodiense que contamina todas las imágenes. No en vano, Frank Tashlin, además de trabajar para la Disney dando vida a Mickey y a Donald, ideó numerosos gags para películas y llegó incluso a dirigir a ese otro pato que era Jerry Lewis en varias de sus absurdas e histriónicas interpretaciones. Por eso no es de extrañar que las ilustraciones tengan mucho de cinematográficas. A mí, en esta nueva revisión, algunas me han recordado también a las comedias de Ernst Lubitsch o Billy Wilder, en especial las escenas de despacho, donde funciona espléndidamente la acumulación: el Gerente, de papada única, habita un sobrio despacho que consta de un teléfono, una papelera y una secretaria descaradamente arquetípica; el siguiente en el escalafón tiene dos de cada; el que está por encima, tres… y así hasta llegar al lujo rococó del Presidente, con sus cinco papadas, sus cinco teléfonos, sus cinco papeleras con borlitas y sus cinco alistadas y solícitas secretarias.
Pero más interesantes para el niño son tal vez otras ilustraciones del libro, como la que dejo como despedida abajo, en las que puede jugar a descubrir lo que hace cada personajillo entre la muchedumbre, a la manera de los álbumes del tipo ¿Dónde está Wally? (no hay que perder detalle: observen, por ejemplo, a la cebra y al camello), pero aquí con todo ese humor disparatado sólo al alcance de los grandes comediantes.
Días de Reyes Magos
06 ene 2011 Dejar un comentario
in Emilio Pascual, Javier Serrano, Narrativa juvenil en castellano Etiquetas: Amor adolescente, Amor juvenil, Conflicto generacional, Educación lectora, Educación literaria, Familias desestructuradas, Inquietud vital, Novela alegórica, Novela de aprendizaje, Novela de iniciación, Pasión literaria, Pasión por la lectura, Relación padres-hijos

Tan sólo nos faltaría, como en las grandes tragedias griegas, el coro. Pero Emilio Pascual (su web agradaría a Monterroso) ha pensado en un coro especial para su novela, un coro majestuoso, inmortal e interminable, compuesto por cantores tan dispares como Saint-Exupéry y su Principito, Baroja y su Árbol de la Ciencia, el ciego Homero y su Odisea, el ciego Borges y su laberíntica obra, Buero Vallejo y su ciego personaje de El concierto de San Ovidio, el anónimo Lazarillo de Tormes con su ciego incluido, don Miguel de Cervantes y sus hijos (Don Quijote y Sancho Panza), Mark Twain y los suyos (Tom Sawyer y Huckleberry Finn), El Barón rampante y su padre (Italo Calvino), y muchos otros padres con sus hijos literarios (Matar un ruiseñor de Harper Lee, Los novios de Manzoni, El viejo y el mar de Hemingway, Canción de navidad de Dickens, El lobo estepario de Hermann Hesse, La peste de Camus, El conde de Montecristo de Dumas, el Hamlet de Shakespeare, la Divina Comedia de Dante…) Incluso Bambi, el cervatillo de padre también ausente, tiene cabida en este coro, junto a los demás componentes que quedaron en el tintero o que el lector desee incluir, todos ellos dirigidos por Calderón de la Barca y su Gran Teatro del Mundo.
Del buzón del protagonista, convertido en zapato mágico, irán apareciendo día a día, en forma de regalos de Reyes, toda esa coral literaria para inculcarle la pasión por los libros (que, «como el amor, no puede ocultarse») y el poder recreador de la lectura. Es así como Días de Reyes Magos responde por partida doble al modelo de la novela de iniciación o aprendizaje, pues el joven Uli aprenderá a rendir pleitesía a dos amadas que, en realidad, vienen a ser el mismo amor indisoluble: la literatura y la vida.
Mediante el recurso del narrador-personaje que cuenta desde la serena madurez lo sucedido hace muchos años durante su turbulenta juventud (piénsese en el narrador de El nombre de la rosa, libro injustamente olvidado aquí por el autor, pese a contener otro ciego inolvidable), la novela irá destilando gota a gota una prosa bien medida, culta pero no oscura, discretamente adornada con una fina ironía y esas leves pinceladas sarcásticas que conducen, sin duda, a la herencia paterna del protagonista, a ese padre que vivió en carne y hueso el personaje de la novela que jamás llegó a escribir. Y esa misma contención estilística se aplicará al sorprendente y dramático desenlace de esta historia, logrando sustituir el mal sabor de boca que dejaría en el lector un amargo melodrama por un final entre interrogantes, de regusto dulce y angelical.
Mención aparte merecen, por un lado, las ilustraciones de Javier Serrano (que tan bien se prestan, con su aspecto pedregoso y su juego de volúmenes, a la representación de ese tridimensional teatro del mundo) y, por otro, el impecable romance intercalado en el capítulo 7, verdadero homenaje a la intertextualidad practicada por el propio Cervantes en El Quijote y, a la vez, insuperable ejercicio de síntesis poética de su imperecedera obra.
¿Y yo qué puedo hacer?
20 dic 2010 Dejar un comentario
in Album ilustrado, Jesús Cisneros, José Campanari, Narrativa infantil en castellano Etiquetas: Altruismo, Compromiso ético, Compromiso cívico, Fraternidad, Generosidad, Inquietud vital, Soledad, Solidaridad

Poco parece, en efecto, querer tener el protagonista de esta historia, aparte de su soledad. Sólo su perro le acompaña por los ocres paisajes de una populosa ciudad cualquiera; sólo el periódico mañanero, que lee “sin saltarse un punto ni una coma”, le dice cosas mientras desayuna. Pero una pregunta ha venido de no se sabe dónde a moverle, a conmoverle…
La maestría narrativa de José Campanari (todos sabíamos que cuando la excelente generación de narradores orales que hoy tenemos irrumpiera en el panorama editorial, el campo de cultivo del álbum ilustrado iba a verse poderosamente fertilizado) encuentra cobijo en el onírico espacio diseñado por Jesús Cisneros. Así, las figuras medio flotantes, que parecen estirarse como chicle, dialogan de una manera muy natural con un texto a la vez ensoñador y comprometido, y de esa conjunción nace un fruto inolvidable, uno de aquellos para ser degustados incansable e intemporalmente.
Para terminar, me gustaría proponer a los adultos que a su vez propusieran a los niños escribir este año una carta paralela a los Reyes Magos, encabezada por el título de este cuento de Campanari/Cisneros. Que junto a la lista de peticiones de la carta tradicional, se hiciera otra con una lista de compromisos. Y que Melchor, Gaspar y Baltasar fueran también los encargados de velar por su cumplimiento.

Historia de una gaviota y del gato que le enseñó a volar
29 nov 2010 9 comentarios
in Luis Sepúlveda, Miles Hyman, Narrativa juvenil en castellano Etiquetas: Camaradería, Destrucción del medio ambiente, Ecología, Fraternidad, Utopía
Ya desde los primeros capítulos, el tono y la manera de articular la historia, así como el tipo de personajes (sin ser estrictamente de fábula), nos acercan no sólo a la literatura juvenil sino incluso diría que a la infantil. Quedémonos, en todo caso, con la indicación del propio autor en el subtítulo: “una novela para jóvenes de 8 a 88 años”. Porque en realidad esta novela breve o cuento largo, embellecido con los delicados dibujos de Miles Hyman, fue una promesa de Luis a sus hijos para que entendieran hasta qué punto puede ser dañino el ser humano con el entorno que habita, ya sea por egoísmo, por negligencia o por simple estupidez.
Sin embargo, esa diferencia entre el mundo animal (más noble, más limpio, más digno, más sencillo) y el mundo humano (impuro, sucio, mezquino, complicado) no es aplicable en todos los casos. Por eso aquí aparecerán también humanos que son buenos y animales que son malos. Y será precisamente un ser humano dotado para la sensibilidad, un poeta, quien hacia el final de la historia comparta protagonismo con ese entrañable quinteto de gatos, padres adoptivos de un polluelo de gaviota a cuya madre asesinó la peste negra de nuestro tiempo.
Zorbas (el gato grande, negro y gordo), Secretario (el gato romano y flacucho), Colonello (el gato viejo y consejero), Sabelotodo (cuyo nombre lo dice todo) y Barlovento (un auténtico gato de mar) no son en sentido estricto, como se dijo, los típicos personajes de fábula, a pesar de que dominen el lenguaje de los humanos y sepan manejar enciclopedias. Son verdaderos gatos, que se rigen por un código de conducta basado en la nobleza, la bondad y el amor, cualidades que son hijas de la madre sabiduría y que nos serían muy útiles a todos (humanos, gatos o chimpancés bebedores de cerveza) para vivir en un mundo algo mejor.
La caricia de la mariposa
18 nov 2010 4 comentarios
in Album ilustrado, Christian Voltz, Narrativa infantil en francés Etiquetas: Comunicación con los ausentes, Pérdida de los seres queridos, Relación abuelo-nieto, Vida de ultratumba

En realidad, estoy pensando ahora que la comparación no es válida. En el álbum de Erlbruch, la muerte es el tema y es el personaje. En el de Voltz, la muerte no es el tema, la muerte ya sucedió, es el antecedente de la historia. De lo que nos habla, de lo que les habla a los niños, es de la presencia en espíritu de los ausentes queridos: una presencia viva, cercana, colaboradora (o divertidamente restrictiva: nada de vino mientras se trabaja) y siempre suave, como caricia de mariposa, sólo perceptible a los seres sensibles.
Y toda esta carnalidad, esta calidez, la consigue el creador francés con su técnica habitual, que en principio podría parecer fría. Se trata de fotografiar unas composiciones realizadas por medio de alambres y trozos de madera carcomida para delinear los cuerpos; de ojales y arandelas (qué mejor) para los ojos; de utensilios metálicos oxidados transfigurados en otra cosa (un tenedor para rastrillo, un candado para regadera…); y de trocitos de tela para los detalles más sutiles: el vino (que yo, si fuera el nieto, devolvería al pobre abuelo) y las alas de la mariposa, personaje mágico de ultratumba que actúa como nexo entre el mundo de los vivos y el de los que no quieren vivir por siempre bajo tierra, con los gusanos y las lombrices, con el miedo que dan esos bichos…
Versos de agua
07 nov 2010 6 comentarios
in Antonio García Teijeiro, Poesía infantil en castellano, Poesía infantil en gallego, Teo Puebla Etiquetas: Folclore infantil, Juegos infantiles, Música y poesía, Poesía lírica, Tradición popular
Si defendemos que la poesía es tan necesaria para el crecimiento del niño como la leche materna o el potito, las primeras tomas habrán de ser en su forma menos contaminada, más primigenia. Si entendemos además que la poesía nació hecha música, a la música habrá de volver cuando quiera recuperar esa pureza que, bien lo sabe el buen poeta, siempre se encuentra en el agua «juguetona, fresca y cristalina» de las fuentes populares. Por eso estos Versos de agua nos salpican, nos empapan más bien, con sus ritmos ancestrales, con sus juegos infantiles y sus ecos musicales.
Libro bello desde la cubierta hasta la última página, donde las ensoñadoras ilustraciones de Teo Puebla cobran tanto protagonismo como los poemas y refuerzan la capacidad evocadora de este riachuelo de versos por el que navegan reposadamente los niños-poetas jugueteando con el lenguaje, con la jitanjáfora y la onomatopeya; o unos pastores romanceando sus cantares e ilusiones; o la barca que compró un día el abuelo y ahora flota a la deriva de su propia libertad; o los vivos instrumentos de una orquesta que está loca; o esa flauta impertinente, engolada y presumida; o un piano celestial tocado por la alba Luna; o el tambor que fue ignorado y volvió al viejo cajón…
El hombrecillo de la lluvia
23 oct 2010 2 comentarios
in Album ilustrado, Gianni Rodari, Narrativa infantil en italiano, Nicoletta Costa Etiquetas: Binomio fantástico, Explicación mágica de fenómenos naturales, Invención de historias

Puede que el adulto que lea este álbum ilustrado de pequeño formato se quede con las ganas de más, que eche en falta algún otro ingrediente en el relato, alguna nueva peripecia que haga evolucionar la historia de este particular hombrecillo de las nubes. Pero la exclamación final del cuento imposibilita toda evolución, a menos que entendamos como tal el eterno retorno de lo idéntico. En todo caso, Rodari podría haber objetado: “Pues adelante, dele usted al magín, añádale los ingredientes que quiera o invéntese una nueva receta”. Así de generoso con sus creaciones (casi siempre, esbozos abiertos a la continuación o a la reformulación) era el autor italiano, porque entendía que no es necesario ser un habilidoso y entrenado artista de la palabra (“nunca ser esclavo de ella”, solía decir) para manejar la gramática de la fantasía.
Menos probable es que el niño que lea o escuche este cuento quede decepcionado. De entrada, la fórmula de apertura (“yo conozco a…”) es completamente subyugante, busca la aproximación inmediata y contemporizadora, en clara oposición a las ancestrales fórmulas de imprecisión espaciotemporal típicas del relato maravilloso (aunque el cuento tiene mucho de tradicional, en cuanto explicación “mitológica” de un fenómeno natural).
Una vez conseguida esta atmósfera de cotidianidad, había que buscar rápidamente el extrañamiento, y para ello qué mejor que recurrir al célebre binomio fantástico rodariniano, que en este caso quizá fue un trinomio: hombrecillo + nube + grifo. A buen seguro (lo corrobora alguna experiencia relatada), el niño receptor de este cuentecillo se mostrará orgullosa y risueñamente incrédulo ante la disparatada combinación de los dos últimos elementos. Menos impresión, en cambio, le causará la suma de los dos primeros: al fin y al cabo, gente que está en las nubes no nos falta en la vida real. Por fortuna, me parece.

El hombrecillo de papel
17 oct 2010 6 comentarios
in Album ilustrado, Fernando Alonso, Narrativa infantil en castellano Etiquetas: Esperanza, Fraternidad, Paz, Solidaridad, Utopía
En los tiempos antiguos, los dioses modelaban hombres de barro a los que luego insuflaban el aliento vital. Tiempo después, un rabino de Praga quiso jugar a ser Dios, pero su criatura protectora se le escapó de las manos y resultó ser un monstruo amenazante para la comunidad.En los tiempos modernos, una niña anónima anda buscando un amigo para entretenerse, pero no tiene barro: ¿valdrá una hoja de papel de periódico? A diferencia del Golem judío, este hombrecillo hecho de letra impresa sí ha venido al mundo para proteger a la humanidad, pero ha nacido lleno de noticias malas. Si quiere inundar de bondad los corazones de los niños, tendrá que pasar antes por la lavandería…Quien haya tenido el placer de conocer a Fernando Alonso, autor e ilustrador de este librito que está en las más prestigiosas listas de honor de la literatura infantil, sabrá que es también un hombrecillo sencillo y bueno (o quizá es que él es su mismo personaje). Quien sólo conozca su obra, sabrá en todo caso apreciar su característico estilo poético-simbólico, que en esta variante moderna de los mitos creacionales le sirve para contagiar a los lectores de ciertas esencias de la vida que en realidad son las que sostienen nuestro mundo.
En Internet puede encontrarse más de una actividad escolar relacionada con el libro, además de la guía de lectura que ofrece gratuitamente el CEPLI. Y hay colegios que, incluso, se han atrevido con una recreación audiovisual, tal vez inspirándose en la candidez del los trazos “escolares” del propio autor, pero sin acercarse a la fuerza de los collages que también ilustran el libro, nada pacatos a la hora de mostrar la barbarie humana a los pequeños lectores.
¡Bienvenidos!
13 oct 2010 1 comentario

![Versos que el viento arrastra / Karmelo C. Iribarren ; ilustraciones de Cristina Müller.-- [Arganda del Rey (Madrid)]: El Jinete Azul, 2010](http://enriquecordero.files.wordpress.com/2011/05/karmelo.jpg?w=220&h=280)
Las bicis quietas


Beatriz Osés García (blog)
Bibliopoemes – Poesia Infantil i Juvenil
Cuaderno de apuntes – Pedro Villar
Darabuc – Literatura infantil e ilustración
Légolas Colectivo Escénico
LIJA – Jorge Gómez Soto
Pilar Campos – ilustraciones
Saltalarana – Promoción de la lectura
Todos somos poetas-Antonio Gª Teijeiro
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